¡AL FIN! Poco a poco estoy volviendo a hacer esas cosas que tanto me gustan, y que he ido dejando por problemas físicos, mentales o incluso actitudinales, los dos últimos por causas intrínsecas o extrínsecas.
En fin, que me dejo de palabros, porque lo más importante es que ¡¡estoy volviendo a leer!!
Jamás pensé que pudiera pasar TANTO tiempo sin coger un libro. Pero era cuestión de tiempo, ya lo sabía yo...
Me devoré en apenas una semana "El nombre del viento", lo recomiendo a los que como a mi les gustan las novelas de fantasía pero de las buenas.
Y en cuanto terminé, volví a mi proyecto de ir a la biblioteca e ir cogiendo, casi al azar, libros cuyo título me intrigara. Y así llegué a este.
Unless, de Carol Shields.
"Not one of us was going to get what we wanted. [...] We're so transparently in need of shoring up that we're asking ourselves questions, endlessly, but not nearly sternly enough. The world isn't ready for us yet; it hurts me to say that. We're too soft in our tissues [...] We are too kind, too willing --too unwilling too-- reaching out blindly with a grasping hand but not knowing how to ask for what we don't even know we want."
Este párrafo de la página 66 (en la edición que me estoy leyendo) consiguió hacerme resonar y ahí sigo todavía unos días después, sintiendo los armónicos... Mucho me temo que sea el momento vital en el que estoy, en una longitud de onda entre melancólica y levemente desesperanzada (¿será el haberme tenido que poner cristales progresivos lo que me ha sintonizado en esa frecuencia?).
Queridos míos, esta vida es difícil, y más lo es sentirse feliz (aunque sea a ratitos). Así que a sabiendas de que sigo sin saber lo que quiero, sí sé lo que tengo que hacer: vivir cada momento, sentirlo, saborearlo y disfrutarlo hasta que no quede ni rastro. Porque una vez se pasa, se fue.
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jueves, 6 de octubre de 2011
sábado, 28 de agosto de 2010
Lo que he leido este verano
Últimamente estoy leyendo bastante y no estoy apuntando aquí lo que voy leyendo. Tampoco pasa nada, ya lo sé, pero algunas de las cosas que han pasado por mis manos valen la pena compartirlas.
Siguiendo mi tradición, voy cogiendo libros de la biblioteca que me llaman la atención por su título, sin tener ninguna idea de quién son o de qué van. Este verano parece que he tenido suerte al elegir porque ambos libros me han gustado, aunque ambos son de los que te hacen fluir las lágrimas a ríos, en serio. Nunca me había pasado.
La primera novela es un cuento, una fábula, bonita, dulce y tremendamente triste a la vez. Se llama "Llora, Alegría", y es de Cuca Canals.
La segunda, en inglés, se llama "Windfalls", y es de Jean Hegland. Me he de leer sus otros libros si los encuentro, porque tanto su forma de narrar como la manera en que trata a los personajes me han hecho no querer soltarlo. Incluso cambiar mi ruta de vuelta a casa desde el trabajo para tardar más. Incluso a quedarme hasta altas horas de la madrugada. Incluso dejando tareas sin hacer. Tremenda.
Siguiendo mi tradición, voy cogiendo libros de la biblioteca que me llaman la atención por su título, sin tener ninguna idea de quién son o de qué van. Este verano parece que he tenido suerte al elegir porque ambos libros me han gustado, aunque ambos son de los que te hacen fluir las lágrimas a ríos, en serio. Nunca me había pasado.
La primera novela es un cuento, una fábula, bonita, dulce y tremendamente triste a la vez. Se llama "Llora, Alegría", y es de Cuca Canals.
La segunda, en inglés, se llama "Windfalls", y es de Jean Hegland. Me he de leer sus otros libros si los encuentro, porque tanto su forma de narrar como la manera en que trata a los personajes me han hecho no querer soltarlo. Incluso cambiar mi ruta de vuelta a casa desde el trabajo para tardar más. Incluso a quedarme hasta altas horas de la madrugada. Incluso dejando tareas sin hacer. Tremenda.
viernes, 11 de junio de 2010
La locura y la muerte
Hace mucho que no os cuento lo que estoy leyendo últimamente. Quizá porque he leido poco (algunos pensarían que no tan poco, puesto que toda la saga de Canción de Hielo y Fuego, hasta donde está publicado hoy, no se puede considerar en sí mismo poco, y realmente es solo una pequeña parte de lo que he leido en el último año :-) ).
Lo ultimísimo ha sido un libro que literalmente cayó en mis manos (desde la estantería de la biblioteca, había cogido otro) y que me llamó la atención por el título (curioso) y por el hecho de ser de una escritora africana.
Se llama Ken Bugul, lo de que es mujer lo acabo de saber al buscar en la Wiki su nombre, puesto que su nombre verdadero es Mariètou Mbaye Biléoma. Es senegalesa, y la historia que cuenta en "La locura y la muerte" es sobrecogedora.
Describe un país (su país, cualquier país africano con régimen dictatorial) en el que vivir es una prueba de coraje, resistencia a la locura de la situación y, también, a la propia locura.
Tremendo. Desgarrador. Desesperanzado. Pero que vale la pena leer.
Lo ultimísimo ha sido un libro que literalmente cayó en mis manos (desde la estantería de la biblioteca, había cogido otro) y que me llamó la atención por el título (curioso) y por el hecho de ser de una escritora africana.
Se llama Ken Bugul, lo de que es mujer lo acabo de saber al buscar en la Wiki su nombre, puesto que su nombre verdadero es Mariètou Mbaye Biléoma. Es senegalesa, y la historia que cuenta en "La locura y la muerte" es sobrecogedora.
Describe un país (su país, cualquier país africano con régimen dictatorial) en el que vivir es una prueba de coraje, resistencia a la locura de la situación y, también, a la propia locura.
Tremendo. Desgarrador. Desesperanzado. Pero que vale la pena leer.
viernes, 7 de agosto de 2009
Mis últimas lecturas
Hace más o menos mes y medio descubrí en la biblioteca un libro llamado "Here be Dragons" de una tal Sharon Kay Penman que no solamente me llevó volando a las Inglaterra y Gales del siglo XII sino que además me llevó volando de la primera a la última página. No podía parar de leer. Una de las pocas veces por las que doy gracias a Dios de trabajar a más de una hora de casa.
Primer libro de una trilogía sobre las visicitudes entre galeses e ingleses (bueno, franconormandos por entonces, los pobres ingleses eran los vasallos, los señores hablaban francés)que me enganchó por el estilo de narrativa, por la manera en que es capaz de hacerte uno con el personaje (¡viva la omnisciencia!), por el cuidado y casi diría ternura con que trata a algunos de los personajes más negros de la historia.
Después de ese, y con espera cero (antes de acabar el libro ya estaba en la biblioteca cogiendo el siguiente) viene "Falls the Shadow" y después "The Reckoning", con el que estoy actualmente. Y sigo sin poder parar de leer. Me queda medio libro y casi casi que estoy pensando en pedir a Amazon estos y otros tantos de sus libros.
Es una enamorada de esa época, de los Plantagenet y de los Angevinos (la casa de Anjou). Y me ha tocado la fibra sensible. Quiero leer más.
Ale, ya tengo hacendera para el verano :)
Primer libro de una trilogía sobre las visicitudes entre galeses e ingleses (bueno, franconormandos por entonces, los pobres ingleses eran los vasallos, los señores hablaban francés)que me enganchó por el estilo de narrativa, por la manera en que es capaz de hacerte uno con el personaje (¡viva la omnisciencia!), por el cuidado y casi diría ternura con que trata a algunos de los personajes más negros de la historia.
Después de ese, y con espera cero (antes de acabar el libro ya estaba en la biblioteca cogiendo el siguiente) viene "Falls the Shadow" y después "The Reckoning", con el que estoy actualmente. Y sigo sin poder parar de leer. Me queda medio libro y casi casi que estoy pensando en pedir a Amazon estos y otros tantos de sus libros.
Es una enamorada de esa época, de los Plantagenet y de los Angevinos (la casa de Anjou). Y me ha tocado la fibra sensible. Quiero leer más.
Ale, ya tengo hacendera para el verano :)
jueves, 13 de marzo de 2008
Burbujas de jabón
Para hoy, solamente un párrafo de un libro que me ha hecho pensar en lo efímero que es todo lo que nos rodea. El original, en inglés, y luego traducción libre (mía) para los no versados en el bárbaro idioma :-)
"And it came to her that the pleasure and stability of dining rooms had always occurred against [...] the catastrophic background of universal chaos; such moments of calm were things as fragile and transitory as soap bubbles, destined to burst almost as soon as they blew into existence. Groups of friends, rooms, streets, years, none of them would last. The illusion of stability was created by a concerted effort to ignore the chaos they were imbedded in. And so they ate, and talked, and ejoyed each other's company. "
"Y de pronto se dio cuenta de que el placer y la estabilidad de los comedores siempre habían ocurrido sobre [...] el fondo catastrófico del caos universal; esos momentos de calma eran frágiles y transitorios como burbujas de jabón, destinadas a reventar desde el momento de su creación.
Grupos de amigos, habitaciones, calles, años, nada de eso duraría. La ilusión de estabilidad fue creada por un esfuerzo concertado para ignorar el caos en el que estaban enterrados. Así que comieron, hablaron y disfrutaron la mutua compañía."
En medio de la adversidad, en medio de la guerra, en medio del dolor... los seres humanos somos capaces de sentir alivio en compañía de las personas que nos rodean. ¿Quizá por eso seamos tan adaptables a multitud de circustancias?
El libro del que proviene se llama Red Mars, de Kim Stanley Robinson. Altamente recomendable para aquéllos a los que les guste la Ciencia Ficción, pero de la buena. Y con un enorme trasfondo humano. Es el primer libro de la trilogía sobre Marte, compuesto por Red Mars, Blue Mars y Green Mars. El primero lo tengo en inglés, los otros dos en español, y he de decir que por una vez la traducción es buena, aunque me paso la mitad del tiempo intentando traducir al inglés... es que ¡este hombre escribe de lujo! :-)
"And it came to her that the pleasure and stability of dining rooms had always occurred against [...] the catastrophic background of universal chaos; such moments of calm were things as fragile and transitory as soap bubbles, destined to burst almost as soon as they blew into existence. Groups of friends, rooms, streets, years, none of them would last. The illusion of stability was created by a concerted effort to ignore the chaos they were imbedded in. And so they ate, and talked, and ejoyed each other's company. "
"Y de pronto se dio cuenta de que el placer y la estabilidad de los comedores siempre habían ocurrido sobre [...] el fondo catastrófico del caos universal; esos momentos de calma eran frágiles y transitorios como burbujas de jabón, destinadas a reventar desde el momento de su creación.
Grupos de amigos, habitaciones, calles, años, nada de eso duraría. La ilusión de estabilidad fue creada por un esfuerzo concertado para ignorar el caos en el que estaban enterrados. Así que comieron, hablaron y disfrutaron la mutua compañía."
En medio de la adversidad, en medio de la guerra, en medio del dolor... los seres humanos somos capaces de sentir alivio en compañía de las personas que nos rodean. ¿Quizá por eso seamos tan adaptables a multitud de circustancias?
El libro del que proviene se llama Red Mars, de Kim Stanley Robinson. Altamente recomendable para aquéllos a los que les guste la Ciencia Ficción, pero de la buena. Y con un enorme trasfondo humano. Es el primer libro de la trilogía sobre Marte, compuesto por Red Mars, Blue Mars y Green Mars. El primero lo tengo en inglés, los otros dos en español, y he de decir que por una vez la traducción es buena, aunque me paso la mitad del tiempo intentando traducir al inglés... es que ¡este hombre escribe de lujo! :-)
viernes, 8 de febrero de 2008
De nombre Abraham
Y de apellido García. Gracias a mi 51% (o sea, Juanma) descubrí a este cocinero, los encuentros que tiene todos los miércoles a las once de la mañana en el El Mundo (versión digital), sus libros... Por Navidad me regaló "Abraham Boca", una recopilación temática de sus encuentros en El Mundo. Y me conquistó.
Da gusto ver cómo alguien puede hablar de cocina y de la vida con desparpajo, cariño, sentido del humor, pasión, que cocido a fuego lento y con su justa medida de cinismo resultan en una lectura amena, y en unas recetas tradicionales y novedosas a la vez.
El Sr. García es el chef de Viridiana, y esperamos poder hacerle una visita el día de nuestro aniversario. Pienso disfrutar (lo más importante) de estar con Juanma y celebrar nuestros 10 (glubs, 10) años juntos, luego de la cocina llena de sustancia y aroma que prodiga Abraham, de un vino redondo tanto en nariz como en boca que maride perfectamente con lo que comamos, y después nada podría ser mejor que una larga, fresca y tranquila siesta bajo un arbol frondoso... Esto último lo veo complicado a principios del mes de marzo, pero de sueños también se alimenta el hombre (o, en mi caso, la mujer).
Da gusto ver cómo alguien puede hablar de cocina y de la vida con desparpajo, cariño, sentido del humor, pasión, que cocido a fuego lento y con su justa medida de cinismo resultan en una lectura amena, y en unas recetas tradicionales y novedosas a la vez.
El Sr. García es el chef de Viridiana, y esperamos poder hacerle una visita el día de nuestro aniversario. Pienso disfrutar (lo más importante) de estar con Juanma y celebrar nuestros 10 (glubs, 10) años juntos, luego de la cocina llena de sustancia y aroma que prodiga Abraham, de un vino redondo tanto en nariz como en boca que maride perfectamente con lo que comamos, y después nada podría ser mejor que una larga, fresca y tranquila siesta bajo un arbol frondoso... Esto último lo veo complicado a principios del mes de marzo, pero de sueños también se alimenta el hombre (o, en mi caso, la mujer).
sábado, 8 de diciembre de 2007
Un puente sobre el Drina
Cogí este libro de Ivo Andric al azar en la biblioteca, en mi camino desde la A hacia la B. No tenía ni idea de quién era el tal Sr. Andric, pero descubrí que fue premio Nobel de literatura en 1961. A quien le interese, hay una entrada en Wikipedia sobre él. Era (porque murió en 1975) un serbio católico habitante de Bosnia.
"Un puente sobre el Drina" cuenta la historia de un pequeño pueblo, Visegrad, atravesado por el caudaloso Drina. En este pueblo viven en mayor o menor armonía, según las épocas, mahometanos turcos, cristianos serbios y judíos serfardíes.
Comienza cuando, en el siglo XVI, un gran visir llamado Mehmed-Pacha manda construir el puente para mayor gloria de Dios. El puente serviría para unir Bosnia con Oriente por carretera, pero el motivo de su construcción es algo más espiritual: Mehmed-Pacha nació cristiano en una aldea bosnia llamada Solokovice, y fue llevado contra su voluntad a Estambul como "tributo de sangre", una "deuda" que los pueblos cristianos pagaban al imperio turco. Se atravesaba en aquellos tiempos el Drina en una barcaza. Cuando, de camino a Estambul, atravesó el río, sintió como algo se le rompía en el corazón. Con los años llegó a ser gran visir, y pensó que con la construcción de un puente podría aliviar ese dolor.
Después de cinco años de trabajos forzados y sangre, el puente se eleva blanco, pétreo, sólido y bello, enmedio de Visegrad. Con el paso de los años y de los siglos es testigo de cómo la vida de los visegradeses se transforma. A la vez, es el lugar inmutable de Visegrad. En lo alto del puente, en la kapia, la zona central y más ancha, los turcos, los cristianos y los judíos disfrutan de las vistas en los atardeceres, del aire fresco que sube desde las aguas cantarinas en las noches de verano, y de los placeres del café, la rakia (bebida típica) y la conversación.
El libro cubre el intervalo de tiempo entre la construcción del puente y el estallido de la guerra que acaba en la creación de Yugoslavia (1914). Tiempos de paz, tiempos de ocupación, tiempos de guerra. Momentos felices y malditos. Ancianos que se revelan ante el cambio mientras los jóvenes abrazan las novedades con pasión.
A pesar de todos los cambios, la vida (lo que verdaderamente es la vida) y lo que cada uno espera de ella en lo profundo de su ser, se mantiene. Como el puente.
La forma de escribir de Andric es tremenda. Desde la descripción de un empalamiento (confieso que se me saltaron las lágrimas y se me puso carne de gallina) hasta las historias de amor, las leyendas y las guerras, consigue llegar hasta el corazón del que lee. La historia, como historia que es, resulta triste. Pero lleva a la reflexión de manera prácticamente contínua.
Extraigo aquí tan solo un párrafo, para abrir boca a los que hayan llegado hasta aquí:
"Aquel mismo día fue enterrada en el cementerio turco más cercano, en la orilla alta, al pie de la colina sobre la que se eleva Velie Lug. Y, al atardecer, los ociosos se reunieron en las tabernas, alrededor del pescador y de Salko el Tuerto, con esa curiosidad malsana y detestable que se desarrolla especialmente entre la gente cuya vida está vacía, desprovista de toda belleza y pobre en emociones y acontecimientos. Los obsequiaron con aguardiente y les ofrecieron tabaco para que diesen algún detalle sobre el cadáver y el entierro. Pero no consiguieron nada. Ni siquiera el aguardiente pudo desatar la lengua de los dos hombres. Incluso Salko el Tuerto callaba. Fumaba sin tregua y, con su ojo único que brillaba, seguía el humo, arrojado lejos por su aliento potente. Se limitaban a mirarse de vez en cuando el uno al otro, levantaban su vaso en silencio, al mismo tiempo, como si brindasen de modo invisible, y lo vaciaban de un trago.
Así fue como sucedió en la kapia este acontecimiento extraordinario y sin precedentes. Velie Lug no descendió hasta Nezuka, y Fata, la hija de Avdaga, no se convirió en la mujer de un Hamzic.
Avdaga Osmanagic no volvió a bajar a la ciudad. Expiró durante el invierno de aquel mismo año, ahogado por la tos y sin haber dicho a nadie una sola palabra acerca de la tristeza que le invadía.
A la primavera siguiente, Mustaí-Bey Hamzic casó a su hijo con otra muchacha, una Brankovic.
La gente, durante algún tiempo, habló del suceso, hasta que poco a poco lo fue olvidando. Sólo quedó una canción sobre la muchacha cuya belleza y prudencia habían resplandecido por encima de todo, y que, de este modo, se hizo inmortal. "
"Un puente sobre el Drina" cuenta la historia de un pequeño pueblo, Visegrad, atravesado por el caudaloso Drina. En este pueblo viven en mayor o menor armonía, según las épocas, mahometanos turcos, cristianos serbios y judíos serfardíes.
Comienza cuando, en el siglo XVI, un gran visir llamado Mehmed-Pacha manda construir el puente para mayor gloria de Dios. El puente serviría para unir Bosnia con Oriente por carretera, pero el motivo de su construcción es algo más espiritual: Mehmed-Pacha nació cristiano en una aldea bosnia llamada Solokovice, y fue llevado contra su voluntad a Estambul como "tributo de sangre", una "deuda" que los pueblos cristianos pagaban al imperio turco. Se atravesaba en aquellos tiempos el Drina en una barcaza. Cuando, de camino a Estambul, atravesó el río, sintió como algo se le rompía en el corazón. Con los años llegó a ser gran visir, y pensó que con la construcción de un puente podría aliviar ese dolor.
Después de cinco años de trabajos forzados y sangre, el puente se eleva blanco, pétreo, sólido y bello, enmedio de Visegrad. Con el paso de los años y de los siglos es testigo de cómo la vida de los visegradeses se transforma. A la vez, es el lugar inmutable de Visegrad. En lo alto del puente, en la kapia, la zona central y más ancha, los turcos, los cristianos y los judíos disfrutan de las vistas en los atardeceres, del aire fresco que sube desde las aguas cantarinas en las noches de verano, y de los placeres del café, la rakia (bebida típica) y la conversación.
El libro cubre el intervalo de tiempo entre la construcción del puente y el estallido de la guerra que acaba en la creación de Yugoslavia (1914). Tiempos de paz, tiempos de ocupación, tiempos de guerra. Momentos felices y malditos. Ancianos que se revelan ante el cambio mientras los jóvenes abrazan las novedades con pasión.
A pesar de todos los cambios, la vida (lo que verdaderamente es la vida) y lo que cada uno espera de ella en lo profundo de su ser, se mantiene. Como el puente.
La forma de escribir de Andric es tremenda. Desde la descripción de un empalamiento (confieso que se me saltaron las lágrimas y se me puso carne de gallina) hasta las historias de amor, las leyendas y las guerras, consigue llegar hasta el corazón del que lee. La historia, como historia que es, resulta triste. Pero lleva a la reflexión de manera prácticamente contínua.
Extraigo aquí tan solo un párrafo, para abrir boca a los que hayan llegado hasta aquí:
"Aquel mismo día fue enterrada en el cementerio turco más cercano, en la orilla alta, al pie de la colina sobre la que se eleva Velie Lug. Y, al atardecer, los ociosos se reunieron en las tabernas, alrededor del pescador y de Salko el Tuerto, con esa curiosidad malsana y detestable que se desarrolla especialmente entre la gente cuya vida está vacía, desprovista de toda belleza y pobre en emociones y acontecimientos. Los obsequiaron con aguardiente y les ofrecieron tabaco para que diesen algún detalle sobre el cadáver y el entierro. Pero no consiguieron nada. Ni siquiera el aguardiente pudo desatar la lengua de los dos hombres. Incluso Salko el Tuerto callaba. Fumaba sin tregua y, con su ojo único que brillaba, seguía el humo, arrojado lejos por su aliento potente. Se limitaban a mirarse de vez en cuando el uno al otro, levantaban su vaso en silencio, al mismo tiempo, como si brindasen de modo invisible, y lo vaciaban de un trago.
Así fue como sucedió en la kapia este acontecimiento extraordinario y sin precedentes. Velie Lug no descendió hasta Nezuka, y Fata, la hija de Avdaga, no se convirió en la mujer de un Hamzic.
Avdaga Osmanagic no volvió a bajar a la ciudad. Expiró durante el invierno de aquel mismo año, ahogado por la tos y sin haber dicho a nadie una sola palabra acerca de la tristeza que le invadía.
A la primavera siguiente, Mustaí-Bey Hamzic casó a su hijo con otra muchacha, una Brankovic.
La gente, durante algún tiempo, habló del suceso, hasta que poco a poco lo fue olvidando. Sólo quedó una canción sobre la muchacha cuya belleza y prudencia habían resplandecido por encima de todo, y que, de este modo, se hizo inmortal. "
miércoles, 21 de noviembre de 2007
De phagors, assokins y otros habitantes de Heliconia
Llevo ya unas semanas leyendo la trilogía de Brian Aldiss titulada Heliconia. Lectura recomendable (incluso en castellano, la traducción me ha sorprendido gratamente). Es fácil de leer, a pesar de algunos vocablos inventados, mantiene el interés constantemente y resulta interesante el trasfondo filosófico/sociológico que, según dicen las críticas, Aldiss quería transmitir.
Se trata de tres novelas de ciencia-ficción escritas en plena Guerra Fría sobre un remoto planeta que gira alrededor del sistema solar doble Freyr-Batalyx, y en el que, por azares de la cosmología, habitan seres humanos originados allí mismo (vamos, que no son una colonia terráquea). Este planeta está a unos 1.000 años luz de la Tierra, tras una nebulosa situada en la constelación de Ofíoco.
Alrededor de ese mundo gira un pequeño satélite construido y habitado (esta vez sí) por terráqueos, que se dedican a observar y transmitir hacia la Tierra lo que ocurre en Heliconia. Dada la distancia que separa el sistema Freyr-Batalyx del sistema solar, la comunicación es totalmente asíncrona y en una única dirección.
Este mundo está habitado por una variedad de seres vivos surgidos de la imaginación de Aldiss... es una lástima que la mayoría de ellos se parezcan demasiado a los homólogos terrestres salvo en el nombre. Los perros se llaman assokins. Los caballos, hoxneys. Flojito. Pero aun así consigue crear algunos otros que le dan el toque exótico al planeta. Parece tener un especial interés en los animales "necrógenos", aquellos que provocan la muerte a su progenitor para poder crecer y, posteriormente, nacer.
Lo que me ha parecido verdaderamente original es la existencia de otros seres inteligentes, los phagors, resultado de una evolución de unos seres muy parecidos a los bisontes (flambergs para Aldiss) y que por lo tanto tienen una visión de la vida y del tiempo muy distinta a la de los humanos, protohumanos o casihumanos. Y, por alguna razón, son los antagonistas históricos en Heliconia de los humanos. No es que no se lleven bien, sino que siempre que tienen la oportunidad, se esclavizan los unos a los otros.
La trama de la historia se basa en los cambios extremos de clima que sufre Heliconia a lo largo de su órbita alrededor de los dos soles, y fundamentalmente alrededor del sol más caliente, Freyr. Esta órbita mayor tiene una doración de unos 1.800 años, y a través de esos años se pasa de un clima prácticamente glacial en todo el planeta a un clima tórrido que hace que los seres humanos busquen refugio en las entrañas de Heliconia para sobrevivir.
Cada una de estas estaciones supone el apogeo de una de las razas rivales y la esclavización de la otra - en invierno dominan los phagors, mientras que en verano lo hacen los humanos. La paradoja es que los humanos logran sobrevivir a los cambios climáticos gracias a una enfermedad de la que son portadores unos parásitos de los phagors.
La historia, llena de aventuras, trasluce un fondo filosófico o sociológico sobre la evolución (y la involución, e incluso la revolución) del ser humano. Cómo somos capaces de todo por conseguir el poder sobre cualquier otro ser vivo. Cómo las adversidades de cualquier tipo nos devuelven a un estado primitivo de supervivencia, en el que la tecnología no existe o se ha olvidado. Y cómo el ser humano, en su agresividad, busca una y otra vez la posesión y el dominio de todo lo que le rodea.
Se trata de tres novelas de ciencia-ficción escritas en plena Guerra Fría sobre un remoto planeta que gira alrededor del sistema solar doble Freyr-Batalyx, y en el que, por azares de la cosmología, habitan seres humanos originados allí mismo (vamos, que no son una colonia terráquea). Este planeta está a unos 1.000 años luz de la Tierra, tras una nebulosa situada en la constelación de Ofíoco.
Alrededor de ese mundo gira un pequeño satélite construido y habitado (esta vez sí) por terráqueos, que se dedican a observar y transmitir hacia la Tierra lo que ocurre en Heliconia. Dada la distancia que separa el sistema Freyr-Batalyx del sistema solar, la comunicación es totalmente asíncrona y en una única dirección.
Este mundo está habitado por una variedad de seres vivos surgidos de la imaginación de Aldiss... es una lástima que la mayoría de ellos se parezcan demasiado a los homólogos terrestres salvo en el nombre. Los perros se llaman assokins. Los caballos, hoxneys. Flojito. Pero aun así consigue crear algunos otros que le dan el toque exótico al planeta. Parece tener un especial interés en los animales "necrógenos", aquellos que provocan la muerte a su progenitor para poder crecer y, posteriormente, nacer.
Lo que me ha parecido verdaderamente original es la existencia de otros seres inteligentes, los phagors, resultado de una evolución de unos seres muy parecidos a los bisontes (flambergs para Aldiss) y que por lo tanto tienen una visión de la vida y del tiempo muy distinta a la de los humanos, protohumanos o casihumanos. Y, por alguna razón, son los antagonistas históricos en Heliconia de los humanos. No es que no se lleven bien, sino que siempre que tienen la oportunidad, se esclavizan los unos a los otros.
La trama de la historia se basa en los cambios extremos de clima que sufre Heliconia a lo largo de su órbita alrededor de los dos soles, y fundamentalmente alrededor del sol más caliente, Freyr. Esta órbita mayor tiene una doración de unos 1.800 años, y a través de esos años se pasa de un clima prácticamente glacial en todo el planeta a un clima tórrido que hace que los seres humanos busquen refugio en las entrañas de Heliconia para sobrevivir.
Cada una de estas estaciones supone el apogeo de una de las razas rivales y la esclavización de la otra - en invierno dominan los phagors, mientras que en verano lo hacen los humanos. La paradoja es que los humanos logran sobrevivir a los cambios climáticos gracias a una enfermedad de la que son portadores unos parásitos de los phagors.
La historia, llena de aventuras, trasluce un fondo filosófico o sociológico sobre la evolución (y la involución, e incluso la revolución) del ser humano. Cómo somos capaces de todo por conseguir el poder sobre cualquier otro ser vivo. Cómo las adversidades de cualquier tipo nos devuelven a un estado primitivo de supervivencia, en el que la tecnología no existe o se ha olvidado. Y cómo el ser humano, en su agresividad, busca una y otra vez la posesión y el dominio de todo lo que le rodea.
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