domingo, 27 de febrero de 2011

El reto de febrero - panna cotta y galletas florentinas


The February 2011 Daring Bakers’ challenge was hosted by Mallory from A Sofa in the Kitchen. She chose to challenge everyone to make Panna Cotta from a Giada De Laurentiis recipe and Nestle Florentine Cookies

--English version at the end--

Cuando leí de qué se trataba el reto de este mes, se me vino a la cabeza uno de mis cócteles favoritos, que sirven en un cocktail bar no lejos de casa (que acabo de leer está considerado como uno de los diez mejores de Madrid, dejo aquí enlace a su perfil de Facebook porque estoy bastante de acuerdo). ¡Gracias, Mallory, por el reto!

lunes, 7 de febrero de 2011

Y ya van 5 (o cómo hacer una tarta de princesa)

Mi retoñejo ya ha cumplido los 5 años. Quien diga que el tiempo vuela, no dice la verdad, desde luego. Pero sí que es cierto que se tiene una intensa sensación de vértigo cuando se mira hacia atrás. Cuando nació era apenas un renacuajillo escuálido y llorón de ojos enormes y sonrisa angelical. Ahora, al verla dormir y ver que ya ocupa más de la mitad de la cama, ver lo largo que tiene el pelo cuando se lo lavo, cuando cruzamos esas miradas en las que nos entendemos sin palabras... ¿ya han pasado 5 años?

Madre mía, quién me lo iba a mi a decir...

El año pasado, cuando cumplió cuatro y le hice la tarta de serpiente, me pidió que este año le hiciera una tarta de princesa. Las promesas son sagradas, así que me arremangué y me puse a trabajar en ella.

Hace unos meses, cuando hicimos la pavlova (si mal no recuerdo, en junio de 2010), vi la foto de una tarta que evocaba una bailarina, ahora no he conseguido volver a encontrarla para enseñárosla. Pero lo que me ha salido se parecía, en parte, a esa tarta. Porque esta tenía que ser una princesa. De las de Disney. Y para eso requería mucho lazo, mucho rosa, mucho de lo que yo, sinceramente, considero hortera a más no poder.

Caramba, debo tener un trasfondo "hortense", porque creo que lo conseguí :-)


La receta base es la de una pavlova normal y corriente (clara de huevo, azúcar, maizena y vinagre), a la que simplemente añadí un poco de colorante rosa perlado. La receta de la pavlova la saqué de TheDaringKitchen, y la podéis encontrar aquí. La fruta que utilicé para decorarla no podía ser otra que la rosa fresa y la roja cereza:


Le añadimos nata montada coloreada de un rosa más intenso para que destaque, haciendo decoraciones de inspiración "floral":


La muñeca es del bazar de mi calle, la compré por 2,5€ (es la más barata que encontré) y el "vestido" se lo hice con unos lazos que compré en Cobián (por 1€ de na...). Un poco de pegamento, y ya tienes a toda una "princesita". Eso sí, hay que quitarle las piernas (a Irene esa fue la parte que más le gustó, no le van las muñecas para jugar pero no se opuso a que la rompiéramos un poco). Vista delantera:


Y vista trasera (para que se vea bien el lazo):


Y ahí quedó el trabajo. Porque ¿sabéis qué? Que no le gustó. La de junio bien que se la comió (quitándole la nata, que sé que no le gusta mucho). Pero de esta ni siquiera se tomó el merengue.

Menos mal que mi madre es abuela (y por ello MUY precavida :-) ) y compró también unos pastelillos por si acaso faltaba. Su nieta se lo agradeció. Y los seis que dimos cuenta de casi toda la tarta... ¡también!

domingo, 9 de enero de 2011

Roscón de Reyes (¡y feliz año 2011!)


El principio de este año 2011 (y el final del 2010) ha sido... inesperado, si se puede decir eso cuando alguien lleva luchando con la enfermedad tanto tiempo. Pero sí, me vale, ha sido triste e inesperado.

El día 2 nos dejó Nati, con 77 años recién cumplidos. El 5 (o quizá fuera ya el 6 de madrugada) nos dejó Ana, con 42 si no me equivoco. Ambas de cáncer. Y el día 6 también nos dejó Petra, con 79 años, en este caso de una enfermedad neurodegenerativa desconocida. En los tres casos doy gracias a Dios por llevárselas al fin consigo, porque ya descansan, ya no sufren, y están allí, esperando a que nos reunamos con ellas en la felicidad eterna.

Pero a pesar de las pérdidas, de la tristeza que siempre me da ver a los que se quedan en su sufrimiento, pero a la vez con ese espíritu de extraña alegría que me queda al saber que cada vez hay más gente querida allí arriba, y con ganas de conseguir alegrar a los que viven a mi alrededor, me dispuse a hacer roscón para el Dia de Reyes. Porque es un día especial. Porque se lo merecen. Porque quiero luchar por mantener la ilusión y la alegría de estos días de Navidad, y porque en parte de esto se trata.

La receta la saqué de aquí y el único cambio que hice fue añadirle 20 gr más de azúcar porque me parecía poco (y aun así le hubiera hecho falta, para mi gusto, algo más). La harina y la levadura las compré en el obrador de la calle Humilladero (y no tienen nada que ver con las que compro en el super, se nota la diferencia y en adelante utilizaré estas). Las frutas escarchadas (salvo la naranja y el limón) también las compré allí.

Si ningún otro cambio, esta es la pinta que tenía la masa, gracias de nuevo al robotico porque hacerla a mano hubiera sido... pringoso


y así queda el roscón recién formado, casi tres horas después (dos horas y media de lévedo y un rato de amasado a mano y luego el formado, pintado, ponerle las frutas y ponerle el azúcar humedecido por encima).


Esta es la pinta del roscón después del segundo lévedo (se nota porque el agujero del centro es más pequeño y porque las frutas están más separadas que en la anterior, es que no me acordé de hacer la foto a la misma distancia y desde el mismo ángulo, perdonen ustedes :-) )


Y esta es la del roscón recién salido del horno


Dentro tenían la sorpresa y el haba, esta última es una tontería pero me hacía ilusión, no sé por qué. Pero cuando fue Irene quien se la encontró y le dije lo que significaba, ni corta ni perezosa se fue a su habitación, trajo la hucha y me preguntó que cuanto costaba. 10 céntimos y un beso le pedí, y 10 céntimos y un beso me dio, que tengo guardado en el corazón (porque los céntimos los devolví a su huchita, ¿qué podía hacer?). Así que cuando vuelva a hacerlo, porque la receta vale la pena, no me olvidaré de ponerle haba, y cuando me pregunten el precio les diré que no tiene, porque es verdad, pero pediré un beso :-)

Qué más decir... sabe mejor que el de las tiendas y si se hornea 25 minutos queda buenísimo -- es que el primero lo horneé 35 porque tenía miedo de que quedara un poco crudo y se me secó, el segundo lo hice con 25 minutos y estaba excelente--. Si ya se moja en buen chocolate con leche, no tengo palabras. Me tomé dos tazas y tres trozos de roscón (a la porra la dieta :-) ).

Espero que la alegría y la dulzura nos duren para el resto del año. Y lo que tenga que pasar, que pase, pero que nos encuentre así: con ilusión, esperanza y alegría.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Decir adios

Este año, las navidades han sido raras.

Sin mi niña.

Habiendo tenido una señora bronca con mi maridín.

Con su tía muriéndose. De cáncer. Con dolores indescriptibles.

Los días 24 y 25 de diciembre de este año han sido tremendos desde el punto de vista emocional.

El día 28 le incrementaron por fin la medicación contra el dolor, y la pobre ha empezado a estar más tranquila, algo amodorrada peo al fin sin sufrir. Le quedan días de vida.

Jamás he vivido algo parecido. Es horrible. La impotencia. El sufrimiento.

Dios mío.

Y el día 28 tuve que decirle adiós, porque me volvía con la nena a Madrid. Tanto ella como yo sabíamos que era el definitivo. Y que no hay palabras.

Más que adiós.

jueves, 23 de diciembre de 2010

El reto de diciembre - Stollen (o cómo perder la cabeza)



The 2010 December Daring Bakers’ challenge was hosted by Penny of Sweet Sadie’s Baking. She chose to challenge Daring Bakers’ to make Stollen. She adapted a friend’s family recipe and combined it with information from friends, techniques from Peter Reinhart’s book.........and Martha Stewart’s demonstration.

--English version at the end--

Chicos y chicas, os preguntaréis el por qué del título (no, no me refiero a lo del reto, ni a lo de que ya sea diciembre --glubs--, ni siquiera a lo "stollen" --qué concho es eso--). En los pocos meses que llevo en esto de los Daring Bakers nunca me había pasado esto. Y eso que he hecho cosas divertidas y buenísimas. Pero ninguna como esta.

Hace ya tiempo, desde una visita a Tenerife que me trae preciosos recuerdos, descubrí los dulces alemanes. No tienen nada que ver con los españoles, y tienen un algo que no sé qué es, porque lo cierto es que no he dedicado nada de tiempo a buscar recetas. Quizá porque no sé alemán, y eso es un pequeño escollo a salvar si se quiere tener acceso a las recetas "de verdad".

Y entonces llegó Penny y me enseño a hacer esto.


lunes, 29 de noviembre de 2010

¡Pero qué frío hace en este pueblo!

Seguimos siendo fieles al dicho "a mal tiempo, buen estómago", dicho que acuñó si mal no recuerdo mi amiguete Javier. Y cuando hace malo ahí fuera (y hoy de verdad que ha hecho malo, lluvia que a ratos se convertía en nieve, una temperatura ambiente de aprox. 2ºC, menos mal que no hacía mucho viento) me entran ganas de meterme en la cocina porque al menos, ahí dentro, se está calentito.

Las cosas nunca vienen solas, y en este caso también ha influido el hecho de que Elena, la profe de la peque, deja el cole este jueves (se le acaba la sustitución, el viernes ya vuelve Visi). Prácticamente un año después. Y estoy un poco molesta, porque la verdad, para lo que queda del trimestre, casi era mejor que se hubiera quedado Elena hasta las vacaciones y que Visi se hubiera incorporado en Enero. Por los enanos.

Pero bueno, las cosas son como son y los niños son todavía pequeñines, estarán unos cuantos días despistados hasta que se vuelvan a centrar, entonces llegarán las Navidades y cuando vuelvan volverán a estar despistados hasta que se vuelvan a centrar :-)

Pero a Elena la echarán de menos. Y por eso mismo quise también hacerle un "cariñin", como dice mi madre, para que sepa que durante este año la hemos cogido cariño también los padres, fundamentalmente porque los críos salen contentos, porque le dan un beso al salir de clase, porque se preocupa por ellos. Así que, para ella, ¡unas galletas de estrella!


La receta que seguí fue la del reto de hace dos meses, facilísimas y una vez más, riquísimas. Esta vez conseguí que la peque me ayudara también en la preparación de la masa. Y durante el tiempo que esta masa tenía que enfriar, hicimos unas galletas "sanas" para que Irene desayune.

Os voy a contar un secreto (bueno, no lo es, lo pone en las bolsas): sabéis cuantas calorías tiene una, sí, una galleta Yayitas con miel? 31 calorías. Irene se desayuna 6 o 7, así que solo hay que hacer unas pocas matemáticas para llegar a la conclusión de que sí, están buenísimas, pero son una bomba calórica que aporta sobre todo grasa. Y eso no me gusta para Irene.

Con ese recto propósito puse a Google a trabajar, y me llevó a una serie de recetas de galletas de avena sin prácticamente mantequilla que me dieron la idea. Haciendo una pequeña fusión entre la receta que vi aquí y otra que vi allí hice lo que Irene a bautizado como "cagarrutas" (con perdón). Y el caso es que están de muerte, a pesar de que su aspecto sea poco atractivo. Bueno, tampoco están tan mal, ¿no?
La receta es la siguiente:

-1 taza de harina de trigo
-1 cucharadita de royal
-una pizca de cremor tártaro
-una pizca de sal
-1/2 cucharadita de canela
-1/2 cucharadita de esencia de vainilla
-2 cucharadas (aprox 50 gr) de mantequilla a temperatura ambiente
-una cucharada bien colmada de puré de membrillo (ligeramente edulcorado, pero no dulce)
-1 huevo
-media taza de azúcar moreno
-media taza de azúcar blanca
-2 tazas de copos de avena (suelo tener Quaker por casa)
-2 cucharadas rasas de cacao desgrasado (yo uso el Valor)

Batir la mantequilla con los azúcares. Añadir el huevo, el puré, la vainilla y batir todo bien. Mezclar en otro bol la harina con la sal, royal, cremor, canela, avena y cacao. Añadir a lo anterior y mezclar hasta que todo esté bien incorporado.

Calentar el horno a 180º. Con dos cucharitas, ir poniendo bolas de la mezcla sobre una bandeja cubierta de papel sulfurizado o un silpat, y hornear durante aprox. 10 minutos (siguen estando algo blanditas por encima). Dejar enfriar unos 5 minutos y pasar a una rejilla hasta que estén completamente frías. Guardar en una caja para galletas / bolsa de plástico bien cerrada / tupper bien cerrado / llevar al colegio o a la oficina y que desaparezcan :-)

domingo, 28 de noviembre de 2010

El reto de noviembre - "crostata" italiana

The 2010 November Daring Bakers’ challenge was hosted by Simona of briciole. She chose to challenge Daring Bakers’ to make pasta frolla for a crostata. She used her own experience as a source, as well as information from Pellegrino Artusi’s Science in the Kitchen and the Art of Eating Well.

---English version at the end---


El mes de noviembre se ha ido, y nadie sabe como ha sido... Sí, sé que no estoy siendo muy original, pero es que es ESTRICTAMENTE cierto. Se me ha pasado. Y sí, puedo echar la vista atrás y más o menos me acuerdo de lo que he hecho (salimos a cenar una noche a un sitio donde comimos fenomenal, hemos estado en Cuenca un fin de semana, hemos visto a la familia, han operado a mi madre, ya tengo jefe después de cuatro meses, me ha dado una contractura de espalda de agárrate y no te menees, he cocinado mucho, pero para hacer las tarteras que nos llevábamos al día siguiente al trabajo...) pero ¿y el tiempo libre? La única sensación que tengo es de no haber parado, de haber estado de la ceca a la Meca, y estoy cansada.

Con ganas de un poco de "nosotros solos". Con ganas de un poco de ilusión. Con ganas de Navidad. Con ganas de vacaciones.

¡Y están a la vuelta de la esquina!

Con tanta actividad apenas he tenido tiempo que dedicar al reto de este mes. Y qué lástima, porque el proyecto era interesante y las recetas tentadoras. La receta la podeis encontrar aquí y, por favor, no dejéis de ver todas las ideas impresionantes que han tenido el resto de osados cocineros, algunas son de quitarse el sombrero. Varias veces. Gracias Simona por un reto ¡superior!

Mis intentos han sido pobres en comparación con todo lo que he visto. Pero bueno, hice lo que pude, y aunque no me quedó muy vistoso, estaba buenísimo. Palabrita.