jueves, 12 de febrero de 2009

Carta del universo - 12 de febrero 2009

Here's the thing. Admission into time and space requires a belief in limits: a belief that both time and space are real; that you can therefore have and have-not; that love can be lost or found; and that you are what your physical senses show you and no more.

These illusions immediately lead you to believe that you are incomplete. Yet, far from indicating you are flawed, they reveal your brilliance by filling you with desire, igniting your emotions, fueling your passions, and catapulting you out into the world where journeys are begun, connections are made, and dreams come true... only to be replaced by new dreams as your divine sense of incompleteness persists.

This is by design. Feeling incomplete does not make you so. It's how legends are born, giants are made, and history is written. It's why you're here. To ever so briefly escape your true identity as you live with an unquenchable thirst that will lead into adventures of grandeur, discovery, and a realization that love is all there is.


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Así estan las cosas. La admisión en el espacio-tiempo requiere creer en límites: la creencia de que tanto el tiempo como el espacio son reales; y que por lo tanto puedes tener y no tener; que el amor puede perderse y encontrarse; y que tú eres lo que tus sentidos te muestran y nada más.

Estas ilusiones inmediatamente te llevan a creer que estás incompleto. Sin embargo, lejos de indicar que tienes un problema, revelan tu brillantez llenándote de deseo, encendiéndote las emociones, alimentando tus pasiones y catapultándote al mundo donde se comienzan los viajes, donde se hacen amigos y donde los sueños se hacen realidad... solo para ser reemplazados por nuevos sueños mientras persista ese sentido divino de estar incompleto.

Y esto es por diseño. Sentirse incompleto no te hace serlo. Es la manera en la que nacen las leyendas, se hacen los gigantes y se escribe la historia. Es la razón por la que estás aquí. Para escapar momentáneamnete de tu verdadera identidad mientras vives con una sed inagotable que te llevará a vivir aventuras de grandeza, descubrimiento, y la certeza de que todo lo que existe es el amor.

viernes, 6 de febrero de 2009

Cocinillas - galletas de brownie para un cumpleaños



Este miércoles fue el tercer cumpleaños de Irene. Y no todos los días se cumplen tres años. Era obligado hacer algo especial, sobre todo ahora que Ire ya se va dando cuenta de todo. De TODO :-)

Hicimos las galletas de brownie para llevar a la guarde la tarde anterior. Las cantidades que pongo aquí dan para unas 60-70 galletas con forma de oso (o de lo que sea) de unos 5 cm de alto.

Ingredientes:
2 huevos
3 tazas de harina
1 taza de azúcar
230 gr de mantequilla
1 cucharadita de azúcar vainillado
1 cucharadita de levadura química
1 cucharadita y media de sal
2/3 de taza de cacao sin azúcar (yo utilizo Valor)

Se mezcla la harina con la levadura y la sal.
Se bate bien la mantequilla con el azúcar y los huevos, se añade el azúcar vainillado y el cacao, y se añade la mezcla de harina, mezclando bien hasta que la harina esté incorporada.

Volcar la masa, hacer una bola, cubrir con film de cocina y refrigerar al menos 1 hora (mejor si son 2).

Enharinar una superficie, extender la masa y cortar las galletas. Hornear unos 10 minutos en horno precalentado a 180ºC.


El mismo día de su cumple juntamos a Irene con Jimena y con Lucía, dos de sus amigas del colegio con las que se lleva genial (y los padres también :-) ). Se lo pasaron como enanas (que lo son). Después de hora y media en un parque infantil estaban listas para ir a casa sin rechistar. Luego en casa merendamos y abrieron los regalos, se lo pasaron bien otro buen rato y cuando ya estaban tan cansadas que ni hablaban (salvo Irene, a ella no le calla ni el cansancio), cada mochuelo a su olivo.

Nos lo pasamos bien. Creo que sus caras dicen bastante, ¿verdad? Qué tres ángeles caidos del cielo...

sábado, 31 de enero de 2009

Cocinillas - Galletas de naranja y chocolate y Osso Bucco para dos

Qué gusto da tener un poco de tiempo para cocinar de vez en cuando. Hoy sábado estoy de rodriguez, y pensé que qué mejor ocupación para una mañana gris y lluviosa que probar esas galletas que llevo queriendo probar un tiempo, y mientras preparar la comida para mañana.

Como el pronóstico dice que mañana seguiremos con tiempo meón, un guiso no estará mal. Abro el congelador, y veo dos trozos de pierna de ternera mirándome con ojos tiernos :-) La decisión fue tremendamente fácil. Ala, a por el ossobucco.

La receta de las galletas (la original aquí) es fácil, pero en mi casa no suele haber azúcar glass. Así que opté por un par de cambios y atajos (¡a ver cuándo me compro un robot de cocina que quepa en mi cocinilla!) y... ¡tadá! Las galletas ya están en el congelador y el ossobucco lleva casi media hora al fuego ya. Son las doce menos veinte y empecé a las diez y media. No está mal :-)

Recetas a continuación. Lo prometo. Son muy fáciles. Anda, probad, probad.

Ossobucco con salsa de champiñones (adaptada de la biblia de la cocina española, 1.080 recetas de cocina de Simone Ortega) - para 2 personas

2 trozos de carne de pierna con hueso (corte para ossobucco)
1 tomate grande o 2 tomates medianos
150 gr de champiñones o setas (yo utilicé una combinación de setas que se compran congeladas, por comodidad - además, lleva boletus edulis y le da un saborcillo...)
1/2 vaso de vino blanco
1/2 vaso de caldo de carne (yo tenía caldo de un codido que hice el lunes pasado, pero se puede hacer con sopicaldo)
sal y pimienta (cuidado con la sal si usas sopicaldo, que ya lleva)
un poco de harina
aceite de oliva

Se cubre el fondo de la cazuela con aceite, cuando está caliente se pasa la carne por un poco de harina y se dora. Añadir las setas cortadas en trozos grandes y rehogar brevemente, añadir los tomates pelados y sin simientes cortados en trozos pequeños. A los 2 minutos añadir el vino, dejar reducir un minuto y a continuación añadir el caldo. Añadir sal y pimienta y cocer entre 1 hora y 90 minutos, dependiendo de lo dura que sea la carne.

Se sirve con un poco de arroz blanco o con patatas al gusto.




Galletas de naranja y chocolate (adaptada de smittenkitchen)

125 gr de mantequilla
1/3 de taza de azúcar (normal, no tenía glass)
1 taza de harina
1 yema de huevo
1/2 cucharadita de esencia de vainilla
una pizca de sal
4 onzas de chocolate negro sin azúcar troceadas
100 gr de corteza de naranja confitada (se podría sustituir por ralladura de 1 naranja)

Meter la mantequilla en el microondas 35 sg (yo la tenía recién sacada de la nevera). Batirla hasta que esté a punto de pomada (unos 2 minutos a mano). Añadir el azúcar y batir hasta que esté sedoso (unos 5 minutos a mano). Añadir la yema de huevo y batir otros 2 minutos más.

A continuación, añadir la sal, la esencia de vainilla y la corteza o ralladura de naranja y mezlcar bien.

Añadir la harina y mezclar justo hasta que esté incorporada. Volcar sobre una superficie, hacer una bola, envolver en plástico y refrigerar media hora.



Sacar de la nevera, hacer dos troncos y rebozar con el chocolate troceado. Volver a envolver en plástico y refrigerar otra media hora o congelar (aguantan más de 1 mes).



Cortar en lonchas de 1 cm de espesor y hornear en horno precalentado a 180º durante 12 minutos (si no están congeladas) o 14 minutos (si sí lo están).



Para cortar la masa congelada, sacarla media hora antes y ponerla en la nevera. Cortarla con un cuchillo afilado (el de jamón vale, por ejemplo).

jueves, 29 de enero de 2009

Ya pasó

Ya pasó. En todos los sentidos.

Se fué, la lloramos, la despedimos, y volvimos como pudimos a nuestra vida de siempre.

Me enteré en la estación de Chamartín, antes de subirme al tren destino Alcobendas. Recuerdo que hacía una brillante mañana de invierno. Eran las nueve menos cinco.

Recuerdo que pensé que cómo me recordaba el brillo del sol a cuando murió la madre de Juanma. El mismo cielo límpido. El mismo frío cortante. Ni un obstáculo para contemplar el cielo inmenso.

Las horas siguientes las tengo grabadas en la memoria, con los bordes claros y brillantes, como en relieve. La vuelta a casa, las llamadas, abrazarme a Juanma, hacer las maletas, el rato que pasé en La Paloma, recoger a Irene e intentar explicarle lo que había pasado ("¿está en el cielo de los gatitos?", mi pobre amor, "no llores, mamita"), al coche y algo más de media docena de horas después llegar al tanatorio.

Pero ya pasó. Ahora de vez en cuando todavía me entran ganas de llorar. Pero la mayoría del tiempo pienso en ella, sonriendo, evitando las cosquillas, amasando, cortando cebolla, repitiendo día tras día "¡dejádmelo todo allí!".

Lo que más recuerdo de la última vez que la vi es el rato que estuve tiñéndole el pelo mientras pensaba qué delgado tenía ya el cuello, el abrazo que le di en la cocina y por el que me dio las gracias la tontina de ella, y el beso que le di en el hospital temiéndome que sería el último.

Quiero quedarme con esas cosas. Solo con esas.

Porque ya pasó. Y ella va a seguir aquí. Dentro de ti. Y de mi. Y de todos los que tuvimos la suerte de conocerla.

lunes, 19 de enero de 2009

De parte de Raquel

Esto me lo ha pasado Raquel, es de Audrie Hepburn. Ha conseguido subirme la moral así lo comparto con todos los que podáis leer esto en algún momento (y que sé que lo apreciaréis).

Para tener unos labios atractivos, dí siempre palabras amables.

Para tener ojos adorables, mira siempre las cosas buenas de la gente

Para una figura esbelta, comparte tu comida con los que padecen de hambre.

Para tener un pelo lindo, permite que un niño pase sus deditos por él, por lo menos una vez al día.

Para mantener la elegancia, camina con la certeza de que nunca estás sola.

La gente, más que las cosas, tiene derecho a ser reestablecida, revivida, reivindicada y redimida. Nunca rechaces ni deseches a nadie.

Recuerda, si necesitas una mano amiga, la encontrarás en el extremo de cada uno de tus brazos.

Con el tiempo y la madurez, descubrirás que tienes dos manos: una para ayudarte a tí misma y la otra para ayudar a los demás.

La belleza de una mujer no está en su figura, en la ropa que viste o en la forma como se peina. La belleza de una mujer tiene que ser vista en sus ojos, por que son la puerta de su alma, el lugar donde habita el amor.

La belleza de una mujer no está en la moda superficial.

La verdadera belleza de una mujer se refleja en su alma. En la bondad con la que da amor y en la pasión que demuestra.

La belleza de una mujer crece con el pasar de los años.

domingo, 18 de enero de 2009

Recetas de galletas que he de probar

Por ambas tengo que dar las gracias a Deb de smittenkitchen.com :-)

- "slice and bake cookies", galletas con una masa básica que se refrigera hecha un tronco y que se corta en "lonchas". Ideales para congelar. Las galletas de chocolate-chocolate que me encantan (ya puse la receta en el blog) son parecidas.

- otras galletas de chocolate, pero estas de las que se hacen con molde, clara candidata para llevar el día del cumple de Irene al cole.

Ya contaré cómo quedan. Y qué tal quedan congeladas. Porque como tengo cena en casa el día 14 de febrero (vamos a quedar con los padres de dos amiguitas de Irene para hablar de (agfs...) colegios) quiero dejar preparadas algunas galletas para las enanas y si sobran, para nosotros.

Si alguien las prueba durante la próxima semana, que me diga cómo han salido :-)

sábado, 17 de enero de 2009

Sin sonrisas

Hoy tengo ganas de escribir, pero como no tengo muy claro sobre qué, voy a improvisar.

Llevo ya una larga temporada gris, en la que únicamente entra la luz de los ojos y la risa de Irene. Porque ni siquiera mirando a mi 51% se me alegra el corazón. Se me llena de amor, pero no de alegría.

Hoy, mientras veía por enésima vez 4 bodas y un funeral (en Telemadrid, a medio día), Irene dormía y él se preparaba para irse de viaje. En una escena en particular empecé a reirme, y él se acercó con los ojos llenos de luz y me dijo "cómo me gusta oirte reir". Hacía mucho, ¿verdad amor? Demasiado.

Las últimas veces que hemos estado hablando (demasiado pocas últimamente, ¿qué nos ha pasado?) hemos estado abrazados, muy juntos, acurrucados, hablando de las cosas tristes que nos rodean. Se me escurren las lágrimas como si tuvieran prisa por salir, lo más probable es que se sientan apretadas ahí dentro cuando él me estruja, y me sorprende que no salgan a chorro, como las de los payasos.

Tengo ganas de llorar pero no quiero, curiosa sensación. Me temo que me pasaría llorando un buen rato. ¿Cómo será cuando llegue el momento en el que nos deje?

Me he encontrado una poesía de Juan Ramón Jiménez.

...Y yo me iré. Y se quedarán los pájaros cantando;
y se quedará mi huerto, con su verde árbol,
y con su pozo blanco.
Todas las tardes, el cielo será azul y plácido;
y tocarán, como esta tarde están tocando,
las campanas del campanario.
Se morirán aquellos que me amaron
y el pueblo se hará nuevo cada año;
y en el rincón aquél de mi huerto florido y encalado
mi espíritu errará nostálgico...
Y yo me iré; y estaré solo, sin hogar, sin árbol
verde, sin pozo blanco,
sin cielo azul y plácido...
Y se quedarán los pájaros cantando.

Creo que su amor se merece que yo también me quede cantando.

Espero encontrar la voz, y que sea pronto.